Carta Orgánica del Partido Laborista (1945)

Discutida y votada en las asambleas plenarias del Partido Laborista en octubre y noviembre de 1945.

CAPITULO I

Constitución y fines

Artículo 1°— El Partido Laborista, fundado en la ciudad de Buenos Aires el 24 de octubre de 1945 es esencialmente una agrupación de trabajadores de las ciudades y del campo, que tiene como finalidad luchar en el terreno político por la emancipación económica de la clase laboriosa del país, procurando elevarla en su condición humana y convertirla en factor decisivo de un fecundo progreso social.

Actuará en todo el territorio de la Nación dentro del régimen representativo republicano federal, que consagra la Constitución Nacional, de acuerdo con las leyes que le conciernen y orientará su acción conforme a las directivas de la Declaración de Principios, de esta Carta Orgánica, del Programa y de las resoluciones que adopten los congresos o asambleas nacionales internos, como autoridades soberanas del Partido. El método democrático será su norma invariable, tanto en el manejo de sus órganos propios, como en su actuación pública.

CAPITULO II

De los afiliados

Art. 2°— El Partido estará integrado por:

Sindicatos de trabajadores;

Agrupaciones gremiales;

Centros políticos;

Afiliados individuales.

a) Los sindicatos de trabajadores que resolvieran ingresar al Partido, formarán parte del mismo como organización y sus asociados pasarán a ser automáticamente afiliados al Partido, con excepción de aquellos que en el seno del sindicato manifestaran expresamente su voluntad de ser excluidos, quedando éstos en libertad de actuar políticamente. El sindicato no estará obligado a cotizar a la Caja del Partido por sus asociados que no deseen formar parte del mismo. Caducará la incorporación de un sindicato al Partido en el caso de que más del 50 por ciento de los asociados al sindicato expresen su voluntad de no ser afiliados al Partido.

b) Los trabajadores que se dediquen a una misma actividad profesional podrán constituir una agrupación gremial, de carácter local, provincial o nacional, con afiliados al Partido. El Partido reconocerá una sola agrupación por gremio, pudiendo ésta tener secciones locales.

c) Se considerará Centro Político del Partido, al que se constituya con afiliados al mismo en el radio de una localidad, distrito o circunscripción para el que haya sido autorizado por los cuerpos directivos competentes del Partido. Para constituir y funcionar un Centro Político, deberá contar con un mínimo de 30 afiliados al Partido.

d) Podrán ser Afiliados Individuales las personas que residan en una localidad donde no existiere el número mínimo para constituir un Centro Político del Partido.

Art. 3°— Podrán ser afiliados activos del Partido, los obreros, empleados, campesinos, profesionales, artistas e intelectuales asalariados, estudiantes, pequeños comerciantes, agricultores e industriales, de ambos sexos, mayores de 18 años, que acepten la Declaración de Principios, la Carta Orgánica y el Programa del Partido, que se comprometan a trabajar por el triunfo de las ideas consignadas en ellos y que abanen la cuota mensual correspondiente.

Los afiliados ejercerán sus derechos de acuerdo a las siguientes disposiciones:

a) Los que tengan derechos políticos podrán votar y ser elegidos para todos los cargos internos o públicos, conforme a las disposiciones de esta Carta Orgánica y de las leyes que rigen la materia;

b) Los que no tengan derechos políticos tendrán los mismos derechos que se establecen en el inciso anterior, excepto el de votar candidatos a cargos para los cuales legalmente se requiera el ejercicio de los derechos políticos.

Art. 4°— Para ingresar como afiliado activo será necesario presentar una solicitud escrita con los datos personales y electorales correspondientes, firmada por dos afiliados, con un año, por lo menos, de antigüedad como tales.

En ningún caso se aceptará el ingreso como afiliados al Partido, de personas de ideas reaccionarias o totalitarias, ni de integrantes de la oligarquía. Los trabajadores comprendidos en el artículo 3°, que hayan pertenecido a partidos de tendencia conservadora, pero que no hayan actuado como dirigentes de los mismos, podrán ser aceptados como afiliados al Partido Laborista, siempre que hagan expresa manifestación de acatar las disposiciones del mencionado artículo y de actuar conforme a ellas, debiendo, además ser presentados por dos afiliados con la antigüedad establecida en el presente artículo.

Las solicitudes de ingreso serán consideradas primero por la agrupación seccional, local o gremial correspondiente y elevadas luego al Comité Directivo Central, para su aceptación definitiva.

Como constancia de la condición de afiliado, el Partido, por su Comité Directivo Central, otorgará una credencial con los datos indispensables del interesado, para su reconocimiento.

Cada centro seccional, local o provincial y también el Comité Directivo Central, organizará un fichero para el registro de los afiliados.

CAPITULO III

Autoridades y Sede del Partido

Art. 5°— El Partido Laborista tiene su sede nacional en la ciudad de Buenos Aires y se regirá por:

Los Congresos;

La Junta Confederal Nacional, y

El Comité Directivo Central.

Art. 6°— Los Congresos son la autoridad soberana del Partido y se verificarán conforme a las disposiciones del Capítulo IV.

Art. 7°— La Junta Confederal Nacional es el órgano deliberativo permanente. Realiza su función en consonancia con las resoluciones de los Congresos y resuelve todo asunto de orientación, táctica y acción que no haya sido previsto por los mismos, con cargo de darles cuenta en la primera oportunidad.

Esta Junta se compone de representantes que los sindicatos, agrupaciones gremiales y centros políticos adheridos al Partido, elegirán en relación a la importancia numérica de sus cotizantes, establecida sobre la base de un promedio mensual del último año calendario. Las variantes de cotización no se tomarán en cuenta hasta la nueva elección de la Junta.

Art. 8°— Los sindicatos y agrupaciones gremiales adheridos al Partido elegirán sus delegados a los congresos y sus representantes ante la Junta Confederal Nacional, conforme a las disposiciones que dicten al efecto o que contengan sus respectivos estatutos, pero ajustándose a la proporción que indica el artículo 10.

Los Centros Políticos integrantes del Partido sumarán el número de todos los afiliados de la capital o de cada provincia o territorio nacional y designarán los representantes que les corresponda ante la Junta. Esta designación se hará por el voto general de los afiliados a los Centros Políticos.

Durante el período de su mandato los miembros de la Junta Confederal Nacional solo podrán ser removidos por el propio cuerpo.

Las votaciones en la Junta Confederal Nacional se harán por signos, pero en asuntos importantes, serán numerales o nominales cuando lo soliciten, por lo menos, la quinta parte de los miembros presentes, en quórum legal.

Art. 9°— Dentro de los 90 días inmediatos posteriores a la clausura de las sesiones del Congreso Ordinario del Partido, deberá constituirse la Junta Confederal Nacional con la incorporación de los nuevos electos. La filial que a la expiración de tal plazo no hubiera designado y comunicado sus representantes, perderá el derecho de hacerlo hasta una nueva renovación.

La Junta Confederal Nacional sesionará con la asistencia de la mitad más uno de los delegados que la integran o con un número de delegados que representen a la mayoría de los afiliados al Partido. Sus resoluciones se tomarán por mayoría de votos de los delegados presentes en cada reunión.

Los miembros de la Junta Con federal Nacional duran dos años en sus funciones, luego de cada congreso ordinario. Deberán tener una antigüedad mínima de dos años como afiliados y podrán ser reelectos.

La Junta Confederal Nacional se reúne en sesiones ordinarias en la Capital Federal dos veces al año, en las fechas que determine el Comité Directivo Central. También podrá reunirse en sesiones extraordinarias, cuando lo resuelva el Comité Directivo Central o cuando lo solicitara un tercio de miembros de la Junta.

Art. 10°— La representación en la Junta Confederal Nacional se ajustará a la siguiente escala:

Por la cantidad mínima de 400 afiliados cotizantes:

Un representante.

De 401 a 2500 afiliados cotizantes:

Un representante por los primeros 400 y sobre el excedente un representante por cada 600 cotizantes o fracción no menor de 400.

De 2501 a 4600 afiliados cotizantes:

Cuatro representantes y sobre el excedente de 2500 un representante por cada 800 o fracción no menor de 600.

De 4601 a 7600 afiliados cotizantes:

Siete representantes y sobre el excedente de 4600 un representante por cada 1000 o fracción no menor de 800.

Más de 7601 afiliados cotizantes:

Diez representantes y sobre el excedente de 7600 un representante por cada 2000 o fracción no menor de 1000.

Del total de miembros que resulte de la escala precedente, dos tercios, por lo menos, deberán ser integrantes de sindicatos de trabajadores reconocidos por el Partido. Igual disposición rige para la designación de miembros del Comité Directivo Central, debiendo en ambos casos tener los electos, una antigüedad mínima de un año en el seno del sindicato.

Art. 11°— El Comité Directivo Central es el órgano ejecutivo del Partido Laborista en el orden nacional. Es elegido por la Junta Confederal Nacional en su reunión constitutiva de cada período y se compone de: un presidente, un vicepresidente 1°, un vicepresidente 2°, un secretario general, un secretario adjunto, un tesorero, un protesorero y ocho vocales, que tendrán a su cargo otras tantas secretarías.

La misma Junta Confederal Nacional elegirá también ocho vocales suplentes que reemplazarán a los titulares en casos de licencia mayor de tres meses, renuncia o muerte.

Art. 12°— El Comité Directivo Central se reúne en sesiones ordinarias por lo menos cada 15 días y en extraordinarias, cada vez que las convoque el presidente o las soliciten cuatro de sus miembros.

Para sesionar, se requerirá la presencia de por lo menos siete de sus miembros y el presidente.

Art. 13°— Corresponde al Comité Directivo Central además de las funciones especificadas anteriormente, velar por la conducta de sus miembros y de los representantes del Partido en los cuerpos colegiados; tiene la responsabilidad inmediata de la marcha, de la orientación y de la acción pública del Partido; fiscaliza el funcionamiento de las agrupaciones de todo el país, pudiendo aplicar sanciones disciplinarias a los afiliados, con cargo de dar cuenta a la Junta Confederal en su próxima reunión.

Art. 14°— El presidente tiene la representación general del Partido con facultades para intervenir en todos los actos internos y externos relacionados con la marcha del mismo.

Art. 15°— El secretario general refrenda con su firma, la del presidente, en todos los documentos y comunicaciones oficiales del Partido, tiene a su cargo la organización interna, actúa en todo lo concerniente a la actividad política del mismo y redacta las actas del propio Comité y de la Junta Confederal Nacional, vigila la línea política del Partido, mantiene las relaciones con las demás agrupaciones, dando al presidente la intervención que le corresponde en los asuntos más importantes o fundamentales.

Art. 16°— El tesorero tiene a su cargo el manejo de los fondos del Partido, conforme a las disposiciones del capítulo VI.

Art. 17°— Los vicepresidentes 1° y 2°, el secretario adjunto y el protesorero, reemplazarán a los respectivos titulares en el orden correspondiente, cuando éstos no puedan desempeñar sus funciones.

Art. 18°— De acuerdo con lo expresado en el artículo 11, entre los ocho vocales del Comité Central, se designarán los siguientes secretarios: uno de Interior; uno de Asuntos Gremiales; uno de Asuntos Agrarios; uno de Organización; uno de Prensa; uno de Propaganda y Cultura; uno de la Juventud, y uno de Acción Femenina.

El secretario de interior, tendrá a su cargo el mantenimiento de las relaciones con los afiliados, centros y agrupaciones del interior del país.

El secretario de asuntos gremiales mantendrá permanente contacto con los sindicatos y agrupaciones gremiales y será el informante de las aspiraciones de esas entidades.

El secretario de asuntos agrarios, mantendrá las relaciones con los campesinos y sus organizaciones, y estudiará en especial los problemas de la tierra.

El secretario de organización promoverá la organización de centros o agrupaciones laboristas en todo el territorio de la República.

El secretario de prensa dará forma y difundirá la información oficial del Partido, relacionada con las actividades del mismo.

El secretario de propaganda y cultura tendrá la misión de organizar la propaganda partidaria de orden nacional, fomentará la inteligencia laborista y propenderá a la creación de universidades obreras.

El secretario de la juventud tendrá a su cargo todo lo relacionado con el movimiento juvenil laborista, procurando atraer hacia el Partido al mayor número posible de simpatizantes y afiliados jóvenes, educándolos en la escuela del laborismo, de modo de contar con ellos para la formación de los futuros cuadros del Partido.

El secretario de acción femenina cumplirá análogas funciones que el anterior, con respecto a las mujeres, preparándolas para ejercitar sus derechos políticos cuando les sean otorgados.

Todos los asuntos que estudien, traten o sugieran las secretarías nombradas, antes de darles curso definitivo o trascendencia, deberán ser aprobados por el Comité Directivo Central.

CAPITULO IV

De los Congresos

Art. 19°— Los congresos se reunirán ordinariamente cada dos años y extraordinariamente cuando lo resuelva la Junta Confederal Nacional, o el Comité Directivo Central, o los soliciten la quinta parte de los organismos afiliados.

Art. 20°— Para concurrir a los congresos del Partido, los sindicatos, agrupaciones o centros adheridos, designarán delegados titulares y suplentes en la siguiente proporción:

De 30 a 100 afiliados cotizantes, 1 delegado.

De 101 a 200 afiliados cotizantes, 2 delegados.

De 201 a 500 afiliados cotizantes, 3 delegados.

De 501 a 1000 afiliados cotizantes, 4 delegados.

Las entidades adheridas que tengan más de 1000 afiliados podrán designar 1 delegado más por cada 1000 afiliados o fracción que exceda de 500.

Los congresos ordinarios o extraordinarios se constituirán con la presencia de por lo menos la mitad más uno de los delegados, conforme a la escala precedente, o por un número de delegados que represente, la mayoría de los afiliados al Partido.

Art. 21°— En los congresos ordinarios se considerará la memoria y balance que presenten la Junta Confederal Nacional y el Comité Directivo Central y que éste hará conocer a los afiliados con 30 días de anticipación; el informe de los representantes nacionales del Partido y las ponencias que propongan los propios órganos directivos y las entidades afiliadas.

El congreso está facultado para resolver sobre pactos políticos con otros organismos y para fijar la orientación táctica y acción del Partido en todos los órdenes y en cualquier lugar donde deba actuar el mismo o sus representantes.

Art. 22°— Los congresos extraordinarios podrán realizarse cuando, a juicio de la Junta Confederal Nacional o del Comité Directivo Central haya asuntos urgentes que justifiquen su convocatoria.

Art. 23°— En ningún congreso se considerarán asuntos que no figuren en la orden del día, que será confeccionada por el Comité Directivo Central. En caso de tratarse de un congreso extraordinario convocado a pedido de los afiliados, para incluir puntos en la orden del día deberá contarse con el apoyo expreso de un quinto, por lo menos, de los afiliados al Partido.

CAPITULO V

Elección de candidatos a cargos públicos

Art. 24°— Los candidatos a Presidente y Vice de la Nación serán elegidos por mayoría de votos en congresos nacionales. En estos casos, se asignará a cada delegación tantos votos como afiliados activos y al día con tesorería representen.

Art. 25°— En toda elección para designar candidatos o para cargos internos de carácter local, votarán los afiliados de los sindicatos, agrupaciones gremiales y centros que tengan su domicilio electoral en la jurisdicción respectiva.

Art. 26°— Los candidatos a senadores nacionales y a diputados nacionales por la Capital federal, serán elegidos en asambleas de asociados residentes de los centros, agrupaciones gremiales y sindicatos seccionales, convocadas al efecto por el Comité Directivo Central. El escrutinio de esas elecciones debidamente autenticado por los miembros de las comisiones de escrutinio que se designen y por las autoridades de dichas entidades, será comunicado por escrito al Comité Directivo Central, dentro de los 3 días de realizada la asamblea.

El Comité Directivo Central, verificará el escrutinio general, que será fiscalizado por delegados de las filiales que éstas designarán al efecto.

Art. 27°— Los candidatos provinciales a cargos electivos serán elegidos igualmente por mayoría de votos en asambleas locales convocadas por el Comité Directivo Central. Mientras no se formen las Federaciones Provinciales, se procederá para el escrutinio, en igual forma que la indicada anteriormente para la Capital Federal.

Art. 28°— En todos los casos los candidatos a cargos públicos electivos, deberán ser afiliados al Partido y reunir las condiciones partidarias y legales correspondientes y el voto de los afiliados para la elección de los mismos será estrictamente personal y secreto.

Se admitirá sin embargo, la confección de listas que deseen sostener núcleos de afiliados, pero las mismas deberán ser previamente comunicadas al Comité Directivo Central y autorizadas por éste, una vez comprobada la autenticidad de la afiliación de los propuestos.

Las listas de candidatos a cargos electivos en cuerpos colegiados, se formarán con por lo menos dos tercios de integrantes de sindicatos, con una antigüedad mínima de un año en el seno de los mismos.

La colocación de los candidatos en las listas seguirá el orden de votos obtenidos por cada uno en la elección interna respectiva, hasta completar el total de cargos a cubrir.

Art. 29°— En las elecciones internas de candidatos a legisladores provinciales, actuarán las respectivas filiales quienes se ajustarán en todo a las normas establecidas para la elección de legisladores nacionales.

La primera vez y hasta tanto se constituyan las federaciones provinciales, todo lo referente a elecciones de ese carácter, estará a cargo del Comité Directivo Central.

En igual forma se procederá para la elección de candidatos a concejales, consejeros escolares y otros cargos electivos.

Art. 30°— En las elecciones de orden municipal actuarán los Centros Políticos y los afiliados residentes de las agrupaciones y sindicatos locales afiliados, los cuales comunicarán al Comité Directivo Central, para su aprobación, las nóminas de candidatos a concejales, intendentes, consejeros escolares, etc.

Art. 31°— Los afiliados designados para cargos públicos electivos, podrán ser reelectos.

Art. 32°— Es incompatible el cargo de representante del Partido Laborista en funciones gubernativas o cuerpos colegiados, con el de representante de empresas que tengan o puedan tener interés en la sanción de leyes u ordenanzas que las favorezcan.

Art. 33°— Todos los representantes del Partido obrarán dentro de la más rigurosa ética política, y actuarán conforme a la orientación, al programa y a la disciplina de la agrupación.

CAPITULO VI

De los fondos del Partido y su administración

Art. 34°— Los fondos del Partido Laborista se formarán:

a) Con la contribución del 25 por metilo de las cuotas mensuales de cada afiliado, que harán las filiales a la caja central.

b) Con la contribución mensual de pesos 0.20 y pesos 0.10 que abonarán los sindicatos por cada afiliado varón y mujer, respectivamente, incorporado al Partido.

c) Con el producto de festivales, rifas, etc., que puedan organizarse.

d) Con el producto de legados o donaciones lícitos, previa aceptación por el Comité Directivo Central.

e) Con todo otro recurso igualmente lícito, que pueda proporcionársele, previa aceptación del mismo Comité.

En ningún caso el Partido Laborista aceptará contribución alguna visible o disimulada de gobiernos de cualquier naturaleza, ni de empresas que tengan o puedan tener interés en la sanción de leyes u ordenanzas que las favorezcan.

Art. 36°— Todos los fondos, con excepción de las sumas necesarias para gastos menores, serán depositados en el Banco de la Nación, a nombre del Partido Laborista y a la orden conjunta del presidente, tesorero y secretario.

Art. 37°— El tesorero lleva la administración general de los fondos y bienes del Partido.

CAPITULO VII

De los pactos políticos con otras agrupaciones

Art. 38°— El Partido Laborista podrá efectuar pactos o alianzas circunstanciales con otras agrupaciones políticas con fines beneficiosos para la clase trabajadora. En ningún caso se efectuarán pactos con partidos o grupos de la oligarquía.

Cuando tales pactos sean de orden municipal, regional o provincial, deberán ser aprobados por el Comité Directivo Central y cuando sean de orden nacional, por un Congreso Nacional del Partido.

CAPITULO VIII

Disposiciones generales

Art. 39°— Todos los afiliados al Partido se obligan a actuar dentro de las disposiciones de la presente Carta Orgánica y pueden ser pasibles de medidas disciplinarias por falta de cumplimiento de sus deberes. A tal efecto, el Comité Directivo Central dictará las disposiciones pertinentes, excluyendo de ellas a los miembros del propio Comité y a los legisladores que, en materia de disciplina, dependen del congreso partidario.

Art. 40°— El Comité Directivo Central dictará una reglamentación a la que deberán ajustar su funcionamiento las agrupaciones gremiales, las federaciones provinciales o locales y los Centros Políticos integrantes del Partido.

Art. 41°— El Partido Laborista no tendrá ingerencia en los asuntos no políticos de los sindicatos incorporados a su seno.

Art. 42°— Los sindicatos de trabajadores para poder ingresar y permanecer en el Partido, deberán ofrecer suficientes garantías de un régimen interno democrático y de afinidad y colaboración con el Partido.

Art. 43°— La Junta Confederal Nacional podrá separar del Partido a un Sindicato, Agrupación Gremial o Centro Político que violare esta Carta Orgánica, su Declaración de Principios, el Programa o se apartara de las normas, disciplina o moral del Partido.

De esta resolución podrá apelarse ante el primer congreso ordinario.

Art. 44°— El Comité Directivo Central editará un periódico, en lo posible diario, que será órgano del Partido. La dirección inmediata estará a cargo de un afiliado designado por el Comité Directivo Central. Actuará como codirector y supervisor, el presidente del Partido. El director del órgano periodístico oficial del Partido podrá asistir con voz, pero sin voto, a las reuniones del Comité Directivo Central y de la Junta Confederal Nacional.

CAPITULO IX

Disposiciones transitorias

Art. 45°— No se exigirán las firmas a que se refiere el artículo 4° durante los primeros 60 días de la fundación del Partido.

Durante el año subsiguiente a los primeros 60 días las fichas deberán ser firmadas por dos afiliados que hayan ingresado durante los dos primeros meses de la constitución del Partido.

Art. 46°— La antigüedad que este estatuto exige para desempeñar cargos, será requerida una vez que el Partido haya cumplido ese tiempo de existencia.

Art. 47°— Autorízase al Comité Directivo Central Provisorio para gestionar ante la Junta Electoral Nacional el reconocimiento legal del Partido Laborista y para aceptar cualquier modificación a esta Carta Orgánica que pudiera sugerírsele por dicha autoridad, para colocar al Partido en condiciones de actuar en todo el territorio de la República, en los próximos comicios de reimplantación de poderes ejecutivos y legislativos nacionales, provinciales y municipales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *