Congreso del Socialist Labor Party de EE.UU. (1887)

EL CONGRESO DE LOS SOCIALISTAS AMERICANOS

Nueva York, 23 de octubre de 1887

El Congreso nacional de los socialistas americanos (Socialist Labor Party) ha tenido lugar en Búfalo. Es el sexto desde la fundación del Partido, y ha demostrado que nuestras ideas progresan notablemente en todo el país. En todos lados los socialistas, diseminados en los diferentes Estados, se han constituido en Círculos adheridos al Partido Socialista del Trabajo.

Hasta la organización disidente, conocida con el nombre de Asociación Internacional Obrera (International Workingmen’s Association), compuesta en su mayoría de llamados anarquistas, ha pedido su incorporación a él.

Este solo hecho bastaría para demostrar la gran influencia ejercida por el Partido.

Esta influencia se ha extendido igualmente a las masas obreras que hablan el inglés. El movimiento real y científicamente socialista, preciso es decirlo, no contaba al principio sino con emigrados alemanes. Actualmente tenemos Círculos socialistas puramente ingleses en todas las grandes ciudades de la Unión, en Nueva York, Brooklyn, Boston, Búfalo, Filadelfia, Cincinnati, Chicago, Detroit, San Luis, San Francisco, etc. Además, el Partido Socialista posee, fuera del órgano oficial en alemán, Der Sozialist, un órgano oficial en inglés, Workmen’s Advocate.

A esto hay que añadir la acción de nuestros amigos sobre el movimiento obrero en general. Casi todos los miembros inscriptos—es decir, que cotizan—del Partido, pertenecen ya a las Cámaras sindicales de su corporación, ya a los Caballeros del Trabajo, ya a una organización obrera política, que poco a poco llevan al socialismo moderno.

Esto es lo que resulta, tanto del informe del secretario del Partido como de las confesiones de los periódicos burgueses más importantes que han seguido atentamente los debates del Congreso, el cual ha durado cuatro días, del 17 al 20 de septiembre inclusive. Los asuntos más importantes puestos a la orden del día eran:

1.° Unión con la Asociación Internacional Obrera del Oeste;

2.° Actitud respecto a los demás partidos obreros y organizaciones obreras del país;

3.° La Prensa del Partido y su literatura;

4.° Nombre y programa del Partido;

5.° Condena de los anarquistas de Chicago.

Sobre la primera cuestión, relativa a la unión con la Internacional del Oeste, los delegados han votado por que se admita en el Partido a todos los obreros que reconozcan los principios del socialismo moderno. Pero la Internacional del Oeste, para ser admitida, tendrá que dejar a un lado el pretendido principio de la autonomía de los grupos de producción, lo cual es más que antisocialista, es antisocial.

El Congreso resolvió favorablemente lo tocante a la unión, pero a condición de que la Internacional y sus individuos adopten el Programa del Partido Socialista del Trabajo.

El segundo punto se refería a la actitud del Partido frente a los demás partidos obreros. El Congreso adoptó una resolución recomendando a sus individuos que sostengan como hasta aquí a todo partido verdaderamente obrero, y que allí donde existiesen muchos partidos obreros apoyen a aquel cuyo programa se aproxime más al Partido Socialista.

La misma resolución ha dado la definición de un verdadero partido obrero merecedor de ser apoyado por los socialistas: aquel que reconozca y emprenda la lucha de clases entre proletarios y capitalistas.

Aquí es necesaria una explicación; en los Estados Unidos se llaman partidos obreros las organizaciones que surgen aquí y allí y desaparecen tan pronto como consiguen su fin especial, que es siempre muy restringido. A estas organizaciones, compuestas de trabajadores de lengua inglesa que desconfían de todo lo que viene del extranjero, son a las que los socialistas tratan de conquistar, interesándolas en sus luchas contra los burgueses.

Todas estas masas obreras son explotadas por políticos de la peor especie, a quienes dejarán a un lado en cuanto hayan comprendido sus verdaderos intereses.

Sobre el tercer punto, de la Prensa del Partido, el Congreso ha resuelto por unanimidad continuar la publicación de los dos órganos oficiales, Der Sozialist y Workmen’s Advocate, calificados con razón de «alma» y de «médula espinal» del Partido.

El desarrollo del Partido marcha de consuno con el de estos dos periódicos, que ligan las Secciones dispersas por todo el territorio, poniéndolas en situación de obrar de común acuerdo.

En fin, para asegurar la existencia de los dos órganos oficiales, el Congreso ha recomendado el aumento de la cotización mensual de los miembros del Partido, los cuales, en cambio, recibirán gratuitamente los periódicos. Además, el Congreso ha decidido crear un fondo de Prensa y una imprenta del Partido. Como anualmente se publican millares de folletos y otros impresos, habrá en esta centralización de los medios materiales de publicación un importante origen de ganancias para el Partido. En todo caso, la propaganda y la agitación socialista ganarán mucho en intensidad.

La cuarta cuestión ha sido resuelta por unanimidad en el sentido de que el nombre del Partido sea el mismo: Socialist Labor Party (Partido Socialista del Trabajo). En el Programa se han introducido algunas modificaciones de forma, pero no se ha alterado el fondo, que es esencialmente comunista o marxista.

Sobre el último punto, los condenados anarquistas de Chicago, el Congreso, aunque opuesto a la teoría anarquista, ha protestado enérgicamente, contra las siete condenas a muerte sostenidas por el Tribunal Supremo.

Estas resoluciones—después de las cuales se disolvió el Congreso, terminada ya la orden del día—tendrán aún que ser sometidas a las Secciones que componen el Partido, después de lo cual, si son ratificadas, serán ley para todos los miembros.

En mi próxima carta os daré un bosquejo de la situación general en América.

Mc. Corn.

Fuente: El Socialista n° 89

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