Programa electoral del Partido Laborista

Programa sostenido en las elecciones del 24 de febrero de 1946.

Política

  1. — Realización integral de la democracia política, con el saneamiento de las prácticas institucionales y administrativas actuales que la entorpecen, así como la aspiración de realizar la democracia económica como mejor medio de hacer efectiva la primera.
  2. — Mantenimiento de una política de colaboración mundial basada en el respeto de la soberanía de las naciones, pero también con amplia comprensión para superar los exclusivismos en beneficio de los intereses de la humanidad.
  3. — Repudio de todas las doctrinas contrarias a nuestro espíritu Nacional, amante de la paz interior, del respete a todas las creencias religiosas y enemigo de todos los sectarismos que predican odios políticos o raciales.
  4. — Amplia colaboración americana, con el desarrollo de una verdadera conciencia de solidaridad entre naciones que tienen las mismas inquietudes y aspiraciones.
  5. — Extensión de los derechos políticos a la mujer. Representación parlamentaria para todo el país.

Economía

  1. — Nacionalización de los servicios públicos y de las fuentes minerales esenciales para el desarrollo de nuestra industria, así como adopción de todas aquellas medidas que nos lleven a crear las bases de nuestra independencia económica.
  2. — Estabilidad de la moneda, para normalizar el poder adquisitivo de la misma.
  3. — En una Nación con destino marítimo por la enorme extensión de sus costas, es indispensable acelerar el desarrollo de nuestra flota mercante. Adopción de medidas que favorezcan la navegación en nuestros ríos, dando a nuestra navegación fluvial condiciones que no la pongan en inferioridad frente a otros medios de transporte. Fomento y desarrollo de nuestra actividad portuaria. Aprovechamiento de nuestros ríos para la industrialización del país.
  4. — Desarrollo de todos los medios de transporte con una acertada política vial y de canalización, para la unificación de todo el país por sus medios de comunicación, creando así facilidades para la colocación en los núcleos más distantes de los productos de las distintas zonas.
  5. — Eliminación en la medida de lo posible del intermediario en todos aquellos artículos de necesidad esencial, hasta llegar a la comercialización por el Estado.
  6. — Creación de fuentes de trabajo en todo el país diversificando la producción; realización de obras públicas de urgente necesidad en aquellas zonas en que es grande el exceso de mano de obra, así como también creación de actividades industriales para evitar la concentración de población en los pocos centros densamente poblados del territorio nacional.
  7. — Utilización de todas las fuentes de materias primas y desarrollo de la industrialización de las mismas dentro del país can la modernización y ampliación de las plantas industriales. Créditos del Estado y exenciones impositivas que favorezcan la industria nacional. Educación de las masas obreras para la capacitación técnica que requiera la industria, y fuente de este tipo de enseñanza como medio de acelerar la industrialización del país.
  8. — Planificación racional de nuestra economía agraria con la división, de la tierra y la consiguiente eliminación del latifundio. Adopción de medidas que tiendan a favorecer a los pequeños agricultores como medio de crear una clase media rural. Apoyo del Estado para el favorecimiento de la agricultura en aquellas zonas en que es necesario el procedimiento técnico para hacerlas más aptas. Fomento de la inmigración adaptable y especializada para acelerar el desarrollo de ciertas regiones del interior del país.
  9. — Formación de Cooperativas de productores, especialmente en aquellas fuentes de producción en que resulta antieconómica la subsistencia individual, y ayuda del Estado como participante de las mismas.
  10. — Eliminación de la especulación con el establecimiento de los costos de producción y la regulación de las ganancias. Control del Estado en todos aquellos artículos indispensables para la subsistencia.

Legislación obrera

  1. — Reconocimiento de las asociaciones profesionales como instituciones de bien público, cuya intervención en los problemas fundamentales del país es indispensable. Intervención de representantes de los obreros y empleados en todas aquellas instituciones creadas o a crearse en que estén representados otros sectores de la producción.
  2. — Extensión del régimen jubilatorio de los trabajadores de la industria, del campo y del servicio doméstico, a las profesiones liberales y todo otro sector de trabajadores actualmente desprotegido. Coordinación de las leyes del trabajo y la previsión social y ampliación de las mismas, tendiente a organizar un sistema de previsión que cubra todos los riesgos de los habitantes del país, compatible con el de la jubilación ya arraigada en el mismo. Realizar todos los planes de reajuste de mano de obra a los efectos de solucionar la desocupación que pudiese producirse en el futuro. Sostener para tal fin como base de solución la reducción proporcional de la jornada de trabajo, sin rebajas de salarios.
  3. — Reconocimiento del derecho de todos los trabajadores a tener participación en las ganancias. Sanción de las leyes que rijan la substanciación de los diferendos colectivos con intervención de las representaciones patronales y obreras. Establecimiento del salario mínimo obligatorio para todo el país, ya sea para los trabajadores del Estado o los particulares.
  4. — Reglamentación del trabajo agrícola y de aquellas actividades aún excluidas. Reglamentación higiénica del trabajo en las fábricas. Medidas de seguridad del mismo a los fines de evitar los riesgos profesionales.
  5. — Aprobación parlamentaria de todas aquellas medidas de carácter social dictadas por el gobierno de la revolución del 4 de Junio. Reconocimiento por la ley de la jurisdicción nacional de la legislación del trabajo. Elevación a la categoría de Ministerio del Trabajo de la actual Secretaría de Trabajo y Previsión.

21.— Fomento de la construcción de viviendas en todo el territorio nacional, especialmente en aquellas zonas en que las condiciones actuales son sumamente deplorables. Estímulo en tal sentido de la iniciativa privada.

Finanzas

  1. — Impuesto progresivo a la herencia a los efectos de que sea subordinada por el Estado cuando exceda determinada cantidad. Impuesto directo y progresivo sobre la tierra para aquellos propietarios que no la convierten en un bien de producción.
  2. — Rebajas hasta llegar a su eliminación de aquellos impuestos que graven los artículos de primera necesidad. Eliminación y rebaja de todas las patentes que graven las profesiones o las ramas útiles de la industria y el comercio.

Cultura y Asistencia Social

  1. — Extensión de la enseñanza hasta los lugares más apartados del país, combatiendo el analfabetismo, ya sea con intervención directa del gobierno central o con subsidio, a tal fin, a las provincias. Facilitación por el Estado del acceso a la enseñanza media y superior. Creación del régimen económico que las haga factibles.
  2. — Intensificación de la enseñanza técnica con la creación de escuelas de aprendizaje y de formación industrial, y fomento de las ya existentes. Creación de escuelas regionales adaptadas a la naturaleza de la producción de las distintas zonas del país. Establecimiento de períodos escolares en las zonas que no coincidan con los de trabajo, para permitir la asistencia de los menores en forma regular.
  3. — Establecimiento de la enseñanza superior de cursos de extensión de materias filosóficas y sociales con carácter obligatorio. Institución de becas a cargo del Estado para el perfeccionamiento científico, humanístico o técnico, dentro y fuera del país.
  4. — Fomento de la producción intelectual en todas sus formas. Favorecimiento de la iniciativa individual en la creación de modificaciones favorables para la industria. Creación de institutos que sirvan a estos fines y aseguramiento al hombre de estudio de una situación económica que favorezca la creación intelectual.
  5. — Ampliación del régimen de medicina preventiva y curativa, farmacéutica y hospitalaria a cargo del Estado, hasta llegar a la socialización de la misma. Instalación de colonias sanitarias de campaña. Reforma del régimen de asilo y humanización del carcelario de acuerdo con las nuevas orientaciones.

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